Siento el agua embravecida golpeando mi pierna, girando alrededor de nosotros, nos empuja, una ola repentina fuerte nos golpea , siento el movimiento de sus dos patas delanteras en el aire tratando de saltar hacia arriba y hacia adelante, tratando de evitar la ola pero la corriente es más fuerte y no hay hacia donde ir.
El pierde el pie y yo siento que mi cuerpo pierde el mundo, cayendo, el agua a mi alrededor, a nuestro alrededor, inundando mis oídos, mis ojos , mi ropa, jalando mis zapatos, me hundo en el rugir, un único sonido llenando todos mis sentidos, no se donde es arriba o abajo ,lo único tangible son las riendas en mi mano, estiro mis piernas y mis pies tocan el fondo pedregoso del río, intento ponerme en pie y me resbaló, agarro mas fuerte las riendas.
El, al fin encuentra el equilibrio y se queda inmóvil, parado, quieto. Siento el ondular del agua contra su cuerpo que me protege de ser arrastrada por la corriente y logro ponerme de pie, procuró detener mi cuerpo, encontrar el orden en medio del rugir y alcanzo a entender que estamos bien. Espero un poco más, tratando de contrarrestar el empuje del agua , decido subirme a la silla. el puede con la corriente y yo no.
El está empapado, el agua le escurre desde la crin de color tierra colorada de su frente pasando por la raya blanca hasta el hocico. las cinchas que sostiene la silla han cedido y la silla se siente suelta, hago el intento de arreglar la alfombra de cuero, mientras ajusto la silla hacia arriba.
A tientas pongo un pie en el estribo, la otra pierna la doblo para tomar impulso, con una mano me agarró de su crin y con la otra mano cojo la parte de abajo de la silla . todos mis músculos al mismo tiempo me impulsan hacia arriba, mi pierna vuela por encima de sus ancas y quedó sentada. Siento su cuerpo golpeado por el agua y sus músculos sosteniendonos, temblorosos.
Aguardo un momento calculando la distancia hacia la orilla, estamos en la mitad del rio asi que no creo que haya un punto más hondo, igual no hay para donde mas coger sino hacia adelante. Ttsts chasqueo con mi lengua un sonido bajo, un toque con mis talones a sus flancos, un movimiento de la riendas. Él entiende mis indicaciones para que comience a andar. mis piernas tensas, como queriendo ayudarle a romper el agua.
El avanza despacio , acortando la distancia hacia la orilla, lanza sus dos patas delanteras hacia arriba, hacia la tierra seca y sus dos patas traseras empujan desde el agua, me inclino hacia adelante agarrándome con las dos manos de su crin, tratando de no caerme en la mitad del salto, mis dos pies en los estribos manteniendo mi cuerpo pegado a su cuello y en el centro para evitar que la silla se deslice hacia los lados, un último empujón de sus patas y estamos al fin en tierra firme, oigo el ruido de sus cascos golpeando las rocas mientras mi cuerpo se endereza instintivamente buscando asegurarse en la silla.
Trato de ubicarme, adelante, entre la maleza y los árboles está el camino que nos regresa a la finca y a mi lado derecho ,al otro lado del ancho lecho de piedras negras y rojas del rio Guatiquia, los barrios de invasión de Villavicencio, el sitio de donde venimos.
Siento el peso de mi ropa emparamada, tengo aun puestos los zapatos, me escurre agua de mi pelo a los ojos y tengo la arena del río oscura llena de millones de piedras diminutas pegadas a cada parte de mi piel y mi ropa. Siento el calor del sol y un viento suave que huele a verde y a tierra en la cara. Se que si vamos al paso me da tiempo suficiente para que mi ropa se seque.
Muñeco va caminando despacio, las riendas están en la cabeza de la silla, necesito tiempo para respirar y se que no tengo que guiarlo Él sabe llegar a la casa.